Cómo repensar una vida llena de plástico

 en Dinámicas con mucho juego, Sin categoría

Una de las cuestiones que más me preocupan como educadora y madre, es la comprensión que niños, niñas y jóvenes pueden hacer de la realidad. En una sociedad en la que crecen y se educan en medio de tantas y tan rápidas transformaciones sociales, políticas y económicas, es difícil pararse a pensar en las causas e impactos que éstas provocan en sus vidas.

Creo que cada vez más, es necesario llevar a cabo acciones que conecten a las personas (desde temprana edad) con su entorno, y que eduquen su mirada hacia problemas y necesidades que no sean los propios. ¿Por qué? Porque el único modo de incorporar valores es mirando a otros, analizando lo que nos rodea y actuando sobre cualquier realidad de exclusión, injusticia o necesidad.

Si mantener la mirada es importante, educar en que ésta sea crítica y valiente es crucial. Por eso hoy os traigo una actividad, basada en rutinas de pensamiento que facilita el descubrimiento del propio pensamiento en torno a lo que nos rodea, dándonos la oportunidad de analizarlo y a partir de ello actuar para cambiarlo. Las rutinas de pensamiento son sencillas herramientas, que facilitan provocar diferentes tipos de pensamiento. Están desarrolladas y muy bien explicadas en la web del Project Zero de Harvard Visible Thinking

En la actividad partiremos de un elemento cotidiano de nuestra realidad, para convertirlo en reto educativo y a partir de él intentar conocer mejor nuestro pensamiento hacia el mismo. Las imágenes y sugerencias que nos provoquen las mismas, serán las que guíen las diferentes acciones sociales creadas por los propios jóvenes que participen en la actividad.

Yo os propongo un modelo, que recientemente hemos utilizado en un taller juvenil con el objetivo de trabajar la comprensión del impacto del plástico de un solo uso. La actividad partió de la noticia La isla plástica del pacífico, la cual había generado cierto interés por su comparación en tamaño a países como Francia o España.  Según datos recogidos por Greenpeace, a través del estudio Un Mediterráneo lleno de plástico, este material constituye el 60-80% del total de residuos marinos del mundo y la mayoría de ellos provienen de fragmentos plásticos, poliestireno, bolsas, paquetes , cuerdas, vasos, tapas y envoltorios de plástico, bastoncillos de algodón, vidrio, piezas de cerámica y botellas.

Os lo cuento paso a paso a continuación…

Materiales:

  • Diferentes imágenes sobre “plástico de un solo uso” en diferentes entornos (calle, papelera, playa, mar, etc.)
  • Hojas divididas en apartados de rutina de pensamiento (más abajo indicado)
  • Cartulina A2
  • Rotuladores

Desarrollo de la actividad:

  • Se crea un mural de imágenes (de 10 a 15) en una pared o estructura lisa, que posibilite la vista de todas ellas, por parte de los/as participantes. Os propongo que las imágenes sean lo suficiente sugerentes, para motivar la reflexión y enriquecer el debate posterior.
  • Se indica a cada participante que elija una de las imágenes y se les entrega una hoja dividida en 3 columnas con los siguientes enunciados:
    • En la 1ª columna “Observa”, debe describir los detalles del objeto o imagen que ve, de la forma más objetiva posible.
    • En la 2ª columna, “Razona”, debe escribir aquellas ideas o pensamientos que le surgen a partir de lo descrito en la columna anterior
    • En la 3ª columna, “Cuestiona”, debe describir aquellas preguntas que le surgen a partir de sus pensamientos.
  • A continuación se les indica que pongan en común las ideas surgidas a partir de las imágenes. Se puede sugerir que las hagan por grupo de imágenes iguales o similares para enriquecer más el debate, teniendo en cuenta las diferentes miradas que se aporten respecto a un mismo objeto o situación reflejada en ellas o invitar a la participación de forma voluntaria.
  • Lo normal es que surja un debate muy enriquecedor de conocimientos que ya tenía el grupo sobre la temática propuesta, (el uso del plástico) y que la técnica empleada haya facilitado ahondar más en aquello que compramos, usamos y desechamos continuamente sin pensar el impacto que ello produce en nuestras vidas. Lo que posibilita abrir un segundo debate en el que nos  concienciamos de que somos parte de la naturaleza y que necesitamos un ambiente sano para vivir.
  • Si el debate es enriquecedor entre los propios conocimientos del grupo se puede finalizar con un documento final colectivo (en cartulina A2) que identifique las conclusiones o propuestas surgidas. Pero lo ideal es aprovechar el interés general creado y estimular la investigación en torno a los componentes del plástico, su uso e impacto a partir de la curiosidad creada.

Devolución:

Los mejores aprendizajes que hacen las personas son aquellos que las transforman. Por eso, implicar en procesos de reflexión a grupos de jóvenes les permite darse cuenta del conocimiento, valores y actitudes que poseen y que les interesa desarrollar, para llegar a ser personas conscientes de su realidad y con capacidad de decisión para cambiarla.

Esta actividad la podéis completar con la que os propuse en el post de Activismo Cotidiano, para seguir promoviendo un pensamiento crítico en torno a las elecciones que hacemos día a día y el legado que dejamos en el planeta.

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